Poco convencido. Así entraba a ver esta producción independiente mejicana. La ví en español, aunque hay quien dice que merece la pena verla en versión original. Bueno… yo creo que merece la pena en cualquier caso.
La historia trata sobre un jefe de cocina que se enamora de una recién expulsada cocinera. De la noche a la mañana (en realidad en cuestión de minutos) ella le cuenta alegremente que está embarazada y va a abortar. Ante esto el chico y su entrometida familia perfecta intentan que la chica no aborte. Sí, la peli es antiabortista. Y sí, el prota se parece a Jesús.
Gran parte de lo que ocurre está algo forzado y todo es más o menos previsible al mismo tiempo. Parece que hoy no toca hablar de un peliculón. ¿Qué hace que merezca la pena hablar de este filme aquí? Tú viniste en busca de chorradas, no de un panfletazo. Te aguantas. Es lo que tiene este blog, está lleno de sorpresas, hoy no es necesario que la entrada ni la película te gusten. Lo que para mi hace que esta película merezca la pena son sus intenciones: hacer cine cristiano. Si uno se para a pensarlo, no existe ninguna razón para que, si los gays hacen apología en películas como Philadelphia, o si Michael Moore se pronuncia en las salas contra las armas de fuego en EEUU, Eduardo Verástegui no pueda manifestarse abiertamente a favor de los valores clásicos cristianos en general.
En particular se pronuncia en contra del tema del aborto, aunque ni siquiera atacando el tema con una obviedad algo cutre consigue que el mensaje acabe de llegar. Los diálogos no están muy conseguidos y alguna escena resulta algo ridícula. Por no hablar de algunos detalles de montaje o de la actuación de Edu, que en general, y esto se ve reflejado en toda la película, tiene más corazón que talento.
Así que digamos que de la peli lo que más se salva es su fondo. La mayoría de gente que vaya a verla ya pensará de una forma concreta, y se irá del cine sin que la película le haya enseñado nada. Como protesta social, no funciona. Como reivindicación de los derechos del católico a hacer su propio tipo de cine, donde reflejar un amor genuino por la vida, sí, en ese nivel sí que se luce, y por eso escribo sobre ella y la recomiendo discretamente.
Echémosle un 7, más por sus intenciones que por su acabado