¡Que alguien me traiga un desfibrilador!
¡Qué rico es el castellano! ¡Cuántos términos denostados por el paso de los años! ¡Qué tragedia! Muchas de esas frases y expresiones oídas a nuestros abuelos están a punto de desaparecer. Pero en este blog se defiende siempre lo rancio y caduco ante lo nuevo y excitante. Así soy yo, un Arturo Fernández de las ideas. Bueno chatines, allá va un recopilatorio con comentarios amenos
- ¡Jolin!/¡Jolines!: En singular o plural puede ser de fastidio (acento en la i) o de sorpresa (con acento en la o). Por su cursilería y ñoñez no me importaría su desaparición, pero que sea a favor del simpatiquísimo “¡caramba!”
- Y dale… : A veces acompañado por su aberrante apéndice “….Perico al torno”, generaciones de madres desesperadas han combatido contra la repetición de discursiones con esta sabia frase
- ¡Trato hecho! : El compañero perfecto del apretón de manos al cerrar un acuerdo comercial o de intercambio de favores
- !Es la monda! : Esta en concreto tengo que admitir que me encanta. Significa bueno o malo, según el tono, pero siempre sorprendente
- ¡Choca esos cinco! : Si alguien te dice esto, chocaselos, es toda una aventura
- ¡Qué situación! : Oh Dios mío, ¡qué indignante!
- …de tres al cuarto : Signifique esto lo que signifique, en la práctica es equivalente a “de poca calidad o desconocido”. Más claro está el origen de su hermano, también rancio él, ….de poca monta, que nos lleva a pensar en la calidad de los caballos.
- ¡Esto es la repanocha! : Que viene a ser como la monda. Bueno o malo, pero absurdo y sorprendente
- Me he puesto morado : Hay dos razones para apoyar esta expresión. Una es que de por sí sola es poética. La otra es que las expresiones alternativas de nuestra generación son bastante menos elegantes como “me he puesto como un cerdo” o el vikingo “me he puesto hasta el culo”
Sería estupendo que en los comentarios ayudarais a ampliar esta estupenda lista. Las expresiones que pasen un corte completamente subjetivo serán subidas a este post.Por cierto, estos días me cuesta escribir por los estudios, no es que no os quiera. Sois lo primero en lo que pienso al levantarme y lo último en lo que pienso al acostarme.